17 diciembre, 2006

La ordenanza cubre, el orden Reina


Un día me gustaría hablar con mayor tranquilidad del travelling lateral, que casi siempre está(ba) presente allí, copiando a Edgar Morin, “dónde el movimiento es más eficaz (...) con el efecto del travelling lateral, las cosas se musculan con todo su relieve”. Su capacidad dinámica, su fuerza reflexiva y sentimental... Busquemos un ejemplo que aclare esta segunda cualidad y cuya obviedad no le resta atractivo, veamos Los Santos Inocentes (Mario Camus, 1984).

Tras la comunión del nieto de la marquesa se celebra el convite de rigor que servidumbre y señores (como en La Regla del Juego, en Ángel, etc...), lógicamente, celebrarán por separado. La fiesta campesina viene presentada con siete planos breves (y alguno de ellos repetidos en su angulación, los de Azarías, hasta en la servidumbre hay clases) rematados con un travelling de derecha a izquierda, con el que vemos a algunos bailar y moverse entre la música y la bulla, para y con la solución de continuidad disfrazada de fundido encadenado, pasar a un nuevo travelling, este de izquierda a derecha, sobre la mesa del banquete potentado, un travelling tan largo como la propia mesa retratada.



El conflicto establecido se hace evidente, la confrontación irá sujeta a pares antagónicos:

  • Espacio abierto--->Espacio cerrado
  • Movimiento físico--->Quietud sedente
  • Sonidos y ruidos--->Silencio (sonido de cubiertos como adjetivo de una forma civilizada)

Este choque lo vemos reforzado, si no lo estaba ya por sí solo, con el empleo del movimiento del travelling lateral, que en su trayectoria de derecha a izquierda, no hace más que constatar la ruptura de lo establecido, aquella que nos viene dada por la lógica occidental, regida por el vector izquierda--->derecha aquí encarnado por los señoritos y su banquete.
La ausencia de clausura de la fiesta campesina, el travelling es interrumpido en pleno movimiento por el fundido, su condición carnavalesca, tropieza con el segundo ambiente que rebosa cierre y donde el movimiento de la cámara se detiene en el límite de la mesa, junto a una pared, impotente para continuar su avance. La solución para unir ambos mundos refuerza, acertadamente, la dialéctica; lo instituido, lo equilibrado solapa a su contrario, “la ordenanza cubre, el orden reina” como muy bien contaba Rivette (1955) en su carta sobre Rossellini.

Ver la secuencia completa:

El travelling lateral no será en su esencia un elemento moral o reflexivo, pero sin duda puede llegar a serlo, y de manera brillante, en un momento especial como el visto. Su valor estético fundamental basado en su poder de descripción, significante, no será único. Espero poder hablar algún día más sobre esto de igual manera que sobre la condición carnavalesca citada y de la relación entre ambos. Elena y los Hombres de Renoir sería una buena excusa para ello.

Se podría abordar la legendaria frase de ¿Godard? y sus implicaciones. Legendaria y entre signos de interrogación por "imposible" de citar, de anclar, desde una fuente (si alguien la sabe le quedo muy agradecido), al tiempo que bailan éstas también lo hace su autoría en la que últimamente gana enteros la opción de Luc Moullet. Lo comenté una vez en un mensaje en DXC. Lo copio, me autocito, soy más grande que Nerón:

A lo máximo que he llegado es recomponerla en sus elementos pasando de la típica: "El travelling es una cuestión de moral" a "...una cuestión moral" (el -de- cambia cierto sentido, creo) hasta "Los travellings son un problema moral" y que a día de hoy me parece la más fiable. A lo que quiero hacer referencia es tanto a la presencia fantasmal de la frase a lo largo de los tiempos como la necesidad de ubicarla en el contexto histórico en el que la frase encuentra sentido y casi hasta necesidad, y esto sucede con el texto de Serge Daney (Traffic, nº 4, 1992) titulado "El Travelling de Kapo" que a su vez recuperaba otro texto, el de Jacques Rivette sobre la película Kapo de Gillo Pontecorvo titulado "De la Abyección" (Cahiers du Cinema, 1961) y que seguro es conocido por estas tierras. En el mismo texto de Daney aparece otra sentencia que sin duda explica mucho mejor lo que se intenta decir tanto sobre el travelling y su frase como por el punto de vista moral: Daney sobre la famosa frase de Godard concluye: "¿qué otro sentido podría tener la frase de Godard, si no el de que no hay que ponerse nunca en donde no se está, ni hablar en el lugar de los demás?".